Un Barcelona plagado de suplentes inicia a partir de mañana la defensa del título de la Copa del Rey contra el Villanovense, un modesto equipo de Segunda B que, a priori, no debe ser obstáculo para que los azulgranas avancen hasta los octavos de final de la competición.
El objetivo del conjunto catalán es sacar un buen resultado del Romero Cuerda, teniendo en cuenta que la vuelta se disputará el 2 de diciembre en el Camp Nou.
Pendientes del próximo compromiso liguero contra el Getafe y del partido de Liga de Campeones ante el BATE Borisov, donde el Barcelona podría sellar su clasificación para la siguiente ronda, Luis Enrique aprovechará el estreno copero para dar descanso a sus mejores hombres.