Otra genialidad de Lionel Messi propició el gol de Luis Suárez con el que el Barcelona derrotó ayer 1-0 al Valencia en el partido de ida de las semifinales de la Copa del Rey, perfilando al club catalán en la final por quinta ocasión seguida.
Al Barcelona le costó romper el muro defensivo del Valencia en el estadio Camp Nou hasta que apareció la magia de Messi a los '67.
Moviéndose por la izquierda del área, el astro argentino dominó un balón y con calma se lo llevó hasta la raya de fondo, absorbiendo la marca de tres zagueros del Valencia. En lo que los tres rivales le asediaban, Messi devolvió el balón hacia el otro extremo, donde Suárez no desperdició la oportunidad con un potente cabezazo.
En la otra semifinal, Sevilla empató 1-1 de visita a Leganés, los juegos de vuelta serán la otra semana.