El Barcelona aplacó la crisis con una victoria por 3-1 sobre el Newcastle que le permitió igualar la plusmarca de diez victorias consecutivas impuesta por el Milán de Fabio Capello en la temporada 92-93, en la última jornada de la Liga de Campeones del año, que confirmó el renacer del fútbol italiano y ofreció el sorprendente empate del Real Madrid contra el Lokomotiv (2-2).
En medio de la polémica, cuando una parte de la afición pide la destitución del técnico, el holandés Louis van Gaal, y la renuncia de su presidente, Joan Gaspart, el Barcelona encontró en la Liga de Campeones el bálsamo adecuado y en el Newcastle de su ex técnico, Bobby Robson, a un amigo.
Robson, el último técnico que consiguió un título europeo con el Barcelona (la Recopa 96-97), no hurgó en la herida del barcelonismo y el encuentro, aplazado el día anterior por estar anegado el terreno de juego, le sirvió a Louis van Gaal para aplacar los ánimos de la afición.
La última jornada de 2002 sirvió para confirmar el buen momento del fútbol italiano, que sumó tres de las cuatro victorias posibles. El Milán y el Juventus se unieron ayer al Inter y dieron un golpe de autoridad con una victoria a domicilio sobre el Borussia Dortmund (0-1) y una goleada sobre el Basilea suizo (4-0), respectivamente.