La renuncia del español Rafael Nadal, campeón de las últimas cinco ediciones, ha marcado la primera jornada del Trofeo Conde de Godó, que este año tendrá que aprender a sobrevivir sin su gran estrella.
El balear no quiere repetir los errores del pasado y ha decidido aligerar su calendario para proteger sus maltrechas rodillas. Tras encadenar su sexto título en Montecarlo, algo que no podrá hacer en Barcelona, Nadal descansará para jugar en Roma, donde defiende los 1.000 puntos de su victoria en 2009.
El cuatro veces campeón de Roland Garros se ha propuesto reconquistar el título del Grand Slam parisino este año y sabe que jugándolo todo en el próximo mes sus opciones disminuyen.
Renunció al Godó, un ATP 500, en lugar de hacerlo con los Masters 1.000 de Roma y Madrid.