Como el ave Fénix. El FC Barcelona llegó a su casa con trece puntos de desventaja y la sensación de que la liga se les escapaba. Pero, en caso de emergencia, el equipo culé tiene su propia llamada de emergencia: Leo Messi.
El delantero argentino se destapó cuando el equipo más lo necesitaba y anotó un póker de goles en su partido número 200 con jugador azulgrana.
Aunque no todo comenzó bien para el Barcelona, ya que al minuto 8 se hallaba abajo en el marcador ante el Valencia CF. Un gol que no solo significaba la derrota momentánea, sino rendirse, antes de tiempo, ante su eterno rival. Un rival que el día anterior había goleado fácilmente al Racing de Santader (4-0).
Pero el Barça es mucho Barça y cuando se vio en el fondo del pozo sacó toda su casta y empezó un vendaval de pases, paredes, regates y disparos que si no fuera por una soberbia actuación del parapernales de liga, Diego Alves, el Valencia no hubiera terminado con cinco goles en el saco, sino con una docena o más.
Ahora, el Barcelona se encuentra en la misma situación que la semana pasada, pero con otras sensaciones: con la recuperación de su juego y de “La Pulga”, esos 10 puntos son remontables. ¿Lo lograrán?