Fiel a su estilo, el Barcelona tramitó el Trofeo Joan Gamper -uno de los clásicos de la pretemporada del fútbol español- con la facilidad de la rutina (4-0), funcionando tan bien como de costumbre frente a un rival de renombre, el Bayern de Múnich, pero casi inexistente sobre el césped del Camp Nou, tan flojo como estuvo en todas las facetas del juego.
Tan voraz como divertido, el conjunto azulgrana se merendó al Bayern sin contemplaciones.
Empieza la temporada lanzado el Barcelona, a la espera de disputarle al Sevilla la Supercopa de Europa, instalado en un clima idílico, conectado al cien por cien con su público.