Asediados literalmente por centenares de seguidores egipcios, el Fútbol Club Barcelona, líder de la Liga española de fútbol, llegó ayer a El Cairo, donde hoy martes se enfrentará al principal equipo local, el Al Ahly, en un duelo amistoso que conmemora el centenario del club egipcio.
En una caótica rueda de prensa ofrecida en el hotel en el que se aloja el Barcelona, Samuel Etoo, Leo Messi y Carles Puyol, acompañados de su entrenador, Frank Rijkaard, dieron sus primeras impresiones al llegar a la capital egipcia.
El gran protagonista de la rueda de prensa, al margen del partido que jugarán los dos equipos, fue Messi, cuyo gol en la ida de las semifinales de la Copa del Rey contra el Getafe ha sido repetido una y otra vez por las televisiones árabes.
Messi, humilde como suele ser habitual en sus comparecencias, aseguró: "Ojalá pueda repetir algún día ese gol, pero sé que es muy difícil".
"Estoy muy contento por haber marcado ese gol que tanto se comentó, pero ya quedó atrás y no hay que pensar en repetirlo", dijo el jugador argentino.
Visiblemente cansados, a los jugadores no les quedó más remedio que escuchar la traducción que el propio Rijkaard tuvo que hacerles de las preguntas de los periodistas egipcios, debido a la avería en el sistema de traducción simultánea.
Etoo también habló sobre el gol de Messi, que calificó como "una obra de arte muy complicada de parar" y se mostró especialmente feliz por volver a frica como estrella de un equipo europeo.
"Saludo a todos mis paisanos egipcios. Para mí es un gran honor jugar en África", dijo Samuel Eto´o.
"Si no jugamos el Mundial no fue por culpa de Egipto, sino por culpa nuestra", agregó.
Barcelona quiere conquistar El Cairo
Hoy será "una fiesta", pero el juego importante será el próximo partido de Liga.