El Barcelona disfrutó de su partido más plácido de la pretemporada ante el Mission Hills, un combinado de dos equipos de Hong Kong al que derrotó sin esfuerzo (0-4) en el último capítulo de su gira por China y Japón, con goles de Xavi, Etoo, Henry y Giovani dos Santos, convertido ya en el pichichi del verano azulgrana con cuatro tantos.
El partido, aplazado horas antes por el tifón Pabuk, fue un mero entrenamiento para el conjunto azulgrana. Aplicándose sólo a medias, el Bara sentenció en la primera parte con tres goles y se limitó a repartir los minutos de juego en la segunda mitad.
Enfrente tuvo a un conjunto de jugadores del Happy Valley y el Kitchee, de la Liga de Hong Kong, un puñado de futbolistas de escaso nivel que permitieron al Barcelona jugar a placer, con enormes espacios en ataque y toda la tranquilidad del mundo en defensa.
Pese a ello, Frank Rijkaard dispuso una alineación muy competitiva, con un trío atacante de alta escuela: Ronaldinho, Henry y Etoo volvieron a compartir once inicial. Y el tridente enseñó algunos destellos de lo que puede llegar a ofrecer.
Con campo suficiente para tocar y tocar, Iniesta y Xavi gobernaron con autoridad el partido desde la medular. Fue precisamente el catalán el encargado de abrir el marcador en el minuto 22 a pase de Iniesta. También anotaron Etoo, min. 36; Henry, min. 82 Giovani dos Santos.
No hubo mucho peligro para los de casa.