El brasileño Rubens Barrichello, piloto de la escudería Ferrari de la Fórmula 1, afirmó ayer que no pretende abandonar las pistas mientras no gane el Gran Premio de Brasil, donde la mala suerte lo frustró en las últimas nueve temporadas.
"Siento una decepción enorme, pero no pierdo las esperanzas. No pararé de correr sin ganar una prueba en este país", dijo el piloto brasileño, quien el domingo se vio forzado a abandonar con el tanque de combustible vacío cuando era líder en la pista.
"No había forma de perder. Cuando sentí que algo no andaba, verifiqué los controles electrónicos para ver que era. Pero el auto paró de tal forma que no había nada que hacer. Cuando supe que era falta de gasolina, quedé aún más frustrado", dijo a la red de TV Globo.
Barrichello tenía un fin de semana perfecto corriendo en casa.