El guatemalteco Erick Barrondo, plata olímpica en Londres, aseguró ayer no arrepentirse de su carrera de 20 kilómetros marcha en los Mundiales de Atletismo de Moscú, tras ser descalificado en los últimos tramos cuando marchaba segundo e intentaba alcanzar al líder, el ruso Aleksandr Ivánov.
"No me voy a arrepentir de lo que hice, saqué todo lo que tenía y entregué todo por el país", dijo a Efe el joven deportista, de 20 años, que no dejó de lamentar el resultado final de la carrera en la que arriesgó para alzarse con la victoria y volver a entrar en la historia deportiva de su país.
En Londres 2012, Barrondo logró la primera medalla olímpica en toda la historia de Guatemala, una hazaña que quiso mejorar en Moscú y colgarse el oro.
"Quería darle una gran alegría a Guatemala, a mi país. (...). Es una decepción luchar toda la competición hasta el final y que no te dejen terminar. Pero la marcha es así", dijo.
El guatemalteco recibió el segundo aviso de descalificación con cuatro kilómetros todavía por delante, cuando luchaba por dar alcance a Ivanov, que se había adelantado.