Aunque Roberto Durán se retiró oficialmente del boxeo el pasado viernes, el lunes próximo librará una dura pelea por seis fajas de campeonato mundial que reclama como suyas.
"El Cholo" asistirá a una Corte de la ciudad de Miami el lunes 26 de julio, que determinará a manos de quién pasarán seis de los cinturones que ha ganado "La Leyenda" del boxeo panameño.
Los fajines, custodiados por las autoridades judiciales de Miami, son disputados desde 1993, luego que según Durán fueran robados por su cuñado Bolivar "Bolivín" Iglesias, hermano de su esposa Felicidad Iglesias de Durán y éste los vendiera de forma fraudulenta a un cubano de nombre Luis Báez.
"Voy a pelear mis fajas hasta la muerte. Tengo todas las pruebas que me pertenecen y que confirman que Bolivín es un ladrón", sostuvo Durán. Las pruebas que mostrará "Manos de Piedra" a la Corte de Miami en el juicio sobre las fajas consisten en documentos aportados por la Policía Nacional de Panamá.
Durán dijo que su abogado Tony González contratará los servicios de un grafólogo para determinar que Báez e Iglesias falsificaron su firma para hacer una transacción dolosa y hacer ver como legal la venta de los fajines.
El cubano Báez fue encarcelado por este incidente, pero luego fue liberado tras pagar una fianza. De "Bolivín" no se sabe nada y "pareciera que se lo tragó la tierra", aseveró Durán.
El ex titular de varias categorías no reveló la cuantía de las cuatro fajas en conjunto, aunque la estimó en varios miles de dólares. Pero el mayor valor es el significado emocional e histórico que tienen para él.
La familia del célebre púgil ha empezado a reunir diferentes objetos dispersos pertenecientes a éste para depositarlos en un pequeño "Salón de la Fama" que han habilitado en su residencia de El Cangrejo, localizada en el corregimiento de Bella Vista.
"Manos de Piedra" espera recuperar sus fajas para colocarlos en dicho lugar. O a lo mejor para venderlos y "chuparse la plata", según bromeó en entrevías concedida vía celular a El Panamá América.