Nunca lo han ocultado pese a la gran rivalidad existente en la capital de España entre Real Madrid y Atlético de Madrid. Sus técnicos, el portugués José Mourinho y el argentino Diego Pablo Simeone se procesan una mutua admiración. Dos ganadores que deparan una nueva batalla táctica en la final de Copa.
Bajo un mismo dibujo táctico, un 4-2-3-1, la final de Copa del Rey que se disputa en el estadio Santiago Bernabéu acoge dos estilos distintos de fútbol. El madridista amparado en el contragolpe más letal del planeta futbolístico. El rojiblanco en el equilibrio de un bloque que rema unido por el mismo objetivo.
"Vivo el fútbol y la vida de manera intensa. Tengo una motivación espectacular cuando debo hacer una cosa. Me vuelvo loco". Es una frase del libro Efecto Simeone que perfectamente podría firmar Mourinho. Aunque a la final los dos técnicos llegan en distinto momento con sus grupos de trabajo. El argentino con todos en su bolsillo. El portugués enfrentado a buena parte del vestuario.
"Hay que tener en la cabeza que nadie es más importante que nadie, y que cuando alguien lo cree está más cerca del fracaso que del triunfo", añade en su manual de estilo Simeone. Lo aplica a su grupo. Mourinho habla en el aspecto contrario. "Hay un futbolista que se cree que está por encima del resto", dijo señalando a Iker Casillas en un pulso personal que la afición del Bernabéu no ha perdonado al técnico portugués.
Mourinho y Simeone se tienen bien estudiados. Se conocen al dedillo. El primer pulso que plantearán será por la posesión del balón. Lo querrá alguien?. El Real Madrid juega más cómodo lanzando contragolpes que en ataques estáticos. El Atlético lo sabe y tomará precauciones.
Mourinho tiene futbolistas para tener el balón, para dormirlo, pero está prohibido en su decálogo pese al crecimiento del protagonismo del croata Luka Modric. Xabi Alonso lanza un fútbol directo en corto y explotando su precisión en el pase en largo. Tiene las espaldas cubiertas con el alemán Sami Khedira que asegura el trabajo de destrucción en la zona de máquinas.