Deportes

Bate con corcho de Sosa fue la mayor sorpresa


La mitad de la competición de la temporada en el béisbol profesional de las Grandes Ligas ha llegado y el bate con corcho del dominicano Sammy Sosa fue la mayor sorpresa de las muchas que se han producido.
Pero la nota destacada ha sido el resurgir cada día más notable de los peloteros latinoamericanos entre los que se encuentran las nuevas figuras como el dominicano Albert Pujols y el boricua Carlos Delgado, mientras que el lanzador mexicano Esteban Loaiza con su actuación desbordó cualquier tipo de especulación.
También ha servido la primera mitad de la competición de las Grandes Ligas para ver como un novato llamado Dontrelle Willis, la nueva figura de los Marlins de Miami, ha hecho recordar la etapa de la "Fernandomanía", que generó en la década de los ochenta el abridor mexicano Fernando Valenzuela con los Dodgers de Los Angeles.
Otro de los aspectos destacados de la competición en los primeros cuatro meses ha sido la igualdad que se da entre todos los equipos sin que haya ninguno que imponga temor como sucedía en campañas anteriores con los Yanquis de Nueva York y Bravos de Atlanta.
Inclusive, equipos como los Reales de Kansas City, dirigidos por el piloto dominicano Tony Peña, son los líderes destacados en la División Central de la Liga Americana y los Medias Rojas de Boston se encuentran a sólo dos juego de los Yanquis en el duelo por el primer lugar en la del Este.
Mucho menos se podía pensar en el apartado individual que el lanzador mexicano Loaiza, que no tenía ni contrato de ligas menores y fue invitado al campo de entrenamientos de primavera por los Medias Blancas de Chicago se haya convertido en uno de los mejores de la liga.
Lo mismo ha sucedido con el jardinero venezolano Melvin Mora, que tuvo en el 2002 una año de pesadilla con los Orioles de Baltimore después de ser traspasado por los Mets de Nueva York y este año ha surgido con un bateo demoledor.
Aunque los Bravos no han sido el equipo dominar de otras temporadas desde el comienzo de la competición, las últimas seis victorias consecutivas les han vuelto a poner en el camino de los favoritos para ganar el título de la División Este de la Liga Nacional.
La efectividad del bateo del mexicano Vinicio Castilla y Gary Sheffield, los rescates del cerrador John Smoltz y el resurgimiento del receptor puertorriqueño Javier López, ya han puesto a los Bravos en el camino correcto para conseguir el duodécimo título de su división.
Sin embargo, la rotación de abridores de los Bravos, contrario a lo que sucedía en las campañas anteriores, no tienen solidez ni consistencia y mucho menos son una garantía, incluido el estelar Greg Maddux.
Lo mismo sucede con los Marineros de Seattle, que no notaron para nada la marcha del manejador Lou Piniella y encabezan con cuatro juegos de ventaja la División Oeste de la Liga Americana.
Los Marineros han impuesto su dominio gracias a la aportación brillante de dos jugadores que tienen como denominador común que superan los 40 años de edad y son el lanzador zurdo Jamie Moyer y el bateador designado, el boricua Edgar Martínez.
Todo lo contrario sucede dentro de la organización de los Yanquis, el equipo más caro de la liga por tradición, que comenzaron la liga en su plan de ganadores imparables, pero se enfriaron en mayo y desde entonces las cosas no han ido bien ni en el apartado deportivo ni en las relaciones entre el piloto Joe Torre y el dueño del equipo, George Steinbrenner.
A pesar de todo los Yanquis son conscientes que tienen todo tipo de recursos para controlar los ataques que están proporcionando rivales como los Medias Rojas de Boston y Azulejos de Toronto.
Boston está en la lucha gracias al potencial que presenta con su ataque, el más explosivo y efectivo de las Grandes Ligas, en las que han surgido las figuras de los dominicanos David Ortiz, Manny Ramírez y el hispano Normar Garcíaparra.
Los Azulejos son menos sólidos, pero tienen a Delgado que se ha convertido en el bateador con mayor facilidad para impulsar carreras después de estar cerca del centenar.
La gran sorpresa han sido los Reales de Peña, que son los líderes indiscutibles de la División Central de la Liga Americana después que al piloto dominicano todo parece salirle bien en un equipo modesto, incluyendo la oportunidad dada a su compatriota José Lima, de quien se decía estaba acabado, pero ha demostrado lo contrario.
Si los Reales han sido la sorpresa positiva, los Mellizos de Minnesota, los Medias Blancas y los Angelinos de Anaheim, actuales campeones de la Serie Mundial, han sido la negativa hasta el momento.
Pese a retener su plantilla intacta, los Angelinos no han encontrado la fórmula que les permitió ganar el año pasado su primera Serie Mundial. Lo destacado del equipo ha sido su venta por parte de la compañía Disney al empresario, de origen mexicano, Arturo Moreno, convirtiéndole en el primer dueño hispano en las Grandes Ligas.
De las caras nuevas en la Grandes Ligas, Willis, un joven de 21 años, que tiene un estilo inusual de lanzar para valerle las comparaciones con los legendarios Valenzuela y Juan Marichal, ha permitido que los Marlins vuelvan a ser un equipo ganador.
Willis fue llamado a comienzos de mayo por la lesión de A.J. Burnett y se acreditó la victoria en siete de sus primeras nueve salidas al montículo. Otro pelotero que le ha dado nueva vida a los Marlins ha sido el tercera base puertorriqueño Mike Lowell, que está produciendo como nunca con su bate y disparando cuadrangulares.
La División Central de la Liga Nacional como ya es costumbre se ha convertido en la más igualada con los Astros de Houston, Cardenales de San Luis y Cachorros de Chicago y un poco más rezagados los Rojos de Cincinnati en la lucha por el título.
Pujols y el paracorto colombiano Edgar Rentería son los líderes del ataque de los Cardenales con el toletero dominicano en plan de figura que intenta cumplir la hazaña de ser el primer ganador de la Triple Corona (promedio, jonrones e impulsadas) desde 1967, cuando lo hizo Carl Yastrzemski.
Rentería está teniendo la campaña de su vida, demostrando ser un bateador oportuno con sus 60 remolcadas, que le han valido ser elegido por primera vez como titular para el Juego de las Estrellas.
Dusty Baker se hizo cargó de los Cachorros y los tiene en la lucha por el título de la División Central a pesar de los problemas de lesiones, y el bate con corcho de Sosa, que al comienzo del año hizo historia al conseguir entrar en el selecto club de los 500 cuadrangulares.
Sosa admitió el error y después de cumplir los siete partidos de suspensión que le impusieron ha vuelto por sus fueros para ser el toletero dominador y temible que tiene ya en su poder 18 cuadrangulares y por encima del .300 en el promedio de bateo.
Barry Bonds tampoco ha querido perderse el protagonismo de ser de nuevo el mejor jonronero del momento y ahora bajo la dirección del piloto dominicano Felipe Alou ya llegó a los 30 para convertir a los Gigantes de San Francisco en el equipo a batir dentro de la División Oeste de la Liga Nacional.


fecha edicion
old id
124987
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América