El presidente Jorge Batlle, de 72 años, juró ayer por su "honor" respetar la Constitución en una ceremonia oficial ante la Asamblea General del Poder Legislativo, donde propuso modernizar al país, integrarlo más a la región y sellar la paz entre todos los uruguayos.
En una Asamblea General repleta, frente a senadores y diputados, presidentes y ex presidentes extranjeros, líderes de la oposición, familiares y decenas de periodistas, Batlle indicó que comienza una nueva era.
"Para integrarse a un mundo globalizado no se puede estar abierto hacia afuera y cerrado hacia dentro", dijo y explicó que por ello en los cinco años que durará su gobierno "el asunto central" será la apertura interna.
Para colocar a Uruguay en "el mundo real", el presidente afirmó que ordenará y disminuirá el gasto público y, a nivel regional, buscará más asociaciones para consolidar la presencia en los mercados.
Pidió más transparencia en las concesiones de obras y servicios del Estado y anunció un proyecto de ley para que los ciudadanos puedan acceder a la información de los gastos públicos de forma electrónica, lo cual generó aplausos de todas las bancadas.