El invicto Bayern Múnich aplastó ayer por pizarra de 7-0 a Werder Bremen, para ganar por 13.ª vez en 15 partidos esta temporada en la Bundesliga.
Franck Ribèry logró un doblete, en su regreso a la Bundesliga luego de una baja de tres semanas por una fractura en las costillas. Además, armó las jugadas de otros dos goles por el puntero del campeonato alemán.
“Fue el partido más frustrante desde que estoy en Werder”, señaló el capitán del Bremen, Clemens Fritz. “Nos patearon el trasero”, manifestó.
Assani Lukimya abrió la cuenta con un autogol a los 21 minutos, al desviar en su meta un centro de Ribèry, y Daniel van Buyten aumentó la ventaja seis minutos después. Ribèry marcó a los 38, asistió a Mario Mandzukic a los 60, Thomas Müeller metió el quinto a los 68, y el astro francés coronó su espectáculo a los 82. Mario Goetze redondeó la paliza a los 90.
“Estamos todos contentos”, comentó Ribèry.
Bayern extendió a 40 partidos su racha invicta, la mejor en la historia de la Bundesliga.