Hamburgo se impuso ayer por 1-0 al Bayern Múnich, con un solitario gol del croata Mladen Petric que le permite a los dirigidos por Bruno Labadia mantenerse en los más alto de la clasificación del torneo alemán.
El partido tuvo dos caras. En el primer tiempo, se vio a un Bayern claramente dominador, con Franck Ribéry y Arjen Robben asociándose.
En la segunda parte, el Hamburgo tomó el control del partido. En parte, se debió a la fatiga de Ribéry, pero también un replanteamiento que logró que la superioridad que había tenido el Bayern en el centro del campo desapareciese.