El "káiser" del fútbol alemán, Frank Beckenbauer, añadió leña al fuego al escándalo sobre el dopaje en la Alemania occidental al admitir que en sus tiempos en activo se aplicaban "inyecciones vitamínicas" sin saber en qué consistían.
"Claro que tomábamos nuestras inyecciones de vitaminas. Qué sé yo... El doctor nos decía: son inyecciones de vitaminas", dijo Beckenbauer en la televisión pública ZDF, en el 50 aniversario del espacio deportivo Sportstudio.
El "káiser" incurrió ahí repetidamente en contradicciones, en lo que aparentemente era un espacio destinado a festejar el aniversario de ese programa con las grandes figuras del deporte nacional y donde salió a relucir el tema del momento, el dopaje.
Primero afirmó Beckenbauer que en sus 20 años de profesional nunca se vio forzado, por indicación de sus técnicos o médicos deportivos, a tomar nada "que no supiera yo lo que era".
A la siguiente frase soltó la frase de la inyecciones vitamínicas de contenido desconocido, en un programa en que se mezclaban imágenes de éxitos pasados y presentes, entre figuras como el "káiser" o Mario Götze.
El circuito no se quedó en la ronda nostálgica de rigor, sino que el presentador incidió en las revelaciones sacadas a la luz por un estudio, que destruyen la imagen del deporte limpio de la Alemania occidental frente al programa de dopaje masivo de su vecina comunista.