David Beckham admitió que su primera presentación con el Real Madrid en España en un empate sin goles ante Valencia el pasado domingo no pudo haber sido peor.
“Me gustaría pensar que las cosas irán mejor”, dijo Beckham después de su opaca actuación en el amistoso de pretemporada en el que se disputó el tradicional Trofeo Naranja de Valencia.
“No pudo haber sido peor”, agregó el inglés, sonriendo y encogiéndose de hombros.
Aunque Madrid se llevó del Mestalla el Trofeo Naranja para sus vitrinas al ganar 6-5 en la definición por penales, los campeones españoles aún tendrán mucho que trabajar en las dos semanas que restan para el inicio de la Liga.
Beckham atribuyó la mala actuación del plantel al cansancio que arrastra de la reciente gira por el Lejano Oriente, y vaticinó que los próximos partidos que jugará el equipo servirán para poner a punto a los jugadores.
“Estuvo bien, ganamos, aunque todos estábamos un poco cansados”, comentó la ex estrella del Manchester United.
“Ha sido un semana intensa, en la que entrenamos después de la gira asiática para ponernos en forma”, agregó.
“Fue un buen trabajo para nosotros, pero necesitamos más partidos”, indicó.
Beckham fue transferido del Manchester United por unos 39 millones de dólares. Sin embargo, los llamados “galácticos” demostraron muy poco ante Valencia, en parte por la ausencia del volante francés Claude Makelele, envuelto en un conflicto de salarios con el club.
Beckham jugó el primer tiempo por la derecha y después de fallar un buen pase que cruzó todo el campo al comienzo del encuentro se conformó simplemente con intercambiar pases cortos con sus compañeros.