Inglaterra venció ayer a Estonia a domicilio por 3-0 en el partido clasificatorio para la Eurocopa de 2008, choque que sirvió para confirmar la dependencia que tiene el combinado inglés de la participación del madridista David Beckham y que ofrece un respiro a su técnico, Steve McClaren.
Los británicos recuperaron también para su selección a Joe Cole y Michael Owen, dos jugadores lesionados durante casi toda la temporada, y de los que el técnico inglés espera aún sacar mucho rendimiento.
El plan se basaba en los precisos centros de Beckham al área estonia, pero se vio arruinado por su excesiva previsibilidad.
Tras mucha paciencia y varios acercamientos a la portería del meta Poom, llegaron los goles que fueron marcados Joe Cole, Peter Crouch y Michael Owen.