Momentos de gloria, escenas que no se quieren olvidar porque representan partes emocionantes de la historia del béisbol panameño: los juegos perfectos. Los libros de historia del deporte que apasiona a los panameños plasman la hazaña de cuatro lanzadores perfectos, es decir que no han permitido que bateador alguno le llegue a base.
Roberto Pate, de Panamá, fue el primero en alcanzar la perfección el 25 de marzo de 1961, luego que silenció a San Blas, en un triunfo de 23 carreras a 0. La afición del béisbol tuvo que esperar más de 20 años para ver cómo un serpentinero volvía a tirar una "joya de pitcheo" de este calibre. Rubiel Moreno, quien ahora es instructor, fue el responsable de esto al llevar al equipo de Herrera a una victoria de 10 a 0 sobre Darién. Este hecho ocurrió el 21 de febrero de 1986; el juego terminó por abultamiento de carreras.
Cuatro años más tarde, 1990, el izquierdo veragüense Francisco "Chico" Martínez entró a formar parte de los récords frente a Darién en un cotejo que culminó por marcador de 10 a 0.
Kevin Cárcamo fue el último lanzador bendecido con la gracia de lograr esta hazaña y lo consiguió el 7 de abril de 2000, en el Estadio Nacional jugando en calidad de refuerzo con Los Santos. Cárcamo inició esa temporada con la novena de Chiriquí Occidente, pero después pasó al equipo azuerense, que en aquella memorable fecha superó 1-0 a Coclé.
Un aspecto importante a resaltar es que de los otros tres juegos perfectos, es el único de menos carreraje y fue por la mínima diferencia, hecho que le puso más presión al diestro.
También están los "casi perfectos", que son lanzadores que han tirado partidos sin imparables ni carreras. En la lista destaca Roy Blake, de Panamá, con dos, 1974 y 1978; Miguel Tuñón, de Panamá, en 1952; Isidro Díaz, de Los Santos, en 1957; Ernesto Tuñón, de Coclé, en 1960; Bolívar Miranda, de Chiriquí, y Ramón Fernández, de Coclé, en 1961.
Además están en la historia Manuel Castillo, de Herrera, en 1963; Guillermo Murray, de Colón, en 1965; Manuel González, de Herrera, en 1967; Bolívar Olave, de Herrera, en 1979; Wilfrido Córdoba, de Panamá Metro, en 1981; Edis González, de Herrera, en 1987; Máximo Sánchez, de Darién, en 1987 y Pedro Batista, de Chiriquí Occidente, en el 2000, como refuerzo de Herrera.
Sin embargo, el último en lanzar el llamado "no hitter" fue el izquierdo herrerano Ramón Ramírez, el 7 de marzo del año pasado ante Coclé; el partido quedó 5-0 a favor de Herrera.