El entrenador del Liverpool, Rafa Benítez, dedicó la victoria de su equipo ante el Oporto (4-1) a los aficionados, que habían hecho público su apoyo al español en una manifestación antes del choque y luego cuando hizo su aparición en Anfield.
Los reds afrontaban su partido de la Liga de Campeones con la imperiosa necesidad de ganar si querían mantenerse vivos en la competición continental. Una eliminación prematura podría haber precipitado los rumores acerca de la marcha de Benítez del club.