Cuando el balón ruede ya no habrá pasado, sino un presente que promete mucho y un futuro que le puede deparar a Blas Pérez mayores alegrías.
El panameño es consciente del reto que tiene por delante, y lo afronta con la responsabilidad del caso.
"Estoy contento, con ganas de empezar la Liga con la misma tónica con la que vine: triunfar en España. Espero no defraudar a la gente", comentó ayer a Panamá América el delantero, vía telefónica, desde Alicante.
Pérez reconoce que está en un gran estado físico y con ganas de trabajar para ayudar al proyecto del Hércules: subir a primera división.
El gigante de 1.87 metros de estatura calificó de lindo el recibimiento de la gente del club, donde ha encontrado un grupo de amigos y tiene todas las comodidades.
"Sólo falta que venga mi familia el próximo domingo. Nada más extrañaré a mi hija Nayeilis, que se tiene que quedar por la escuela", aseguró.
El ídolo local a encontrado en el exmerengue, Tote, a su mejor amigo y a la persona que lo ha llevado a conocer la ciudad.
De igual manera se siente bien el técnico Andoni Goikoetxea, un hombre al que califica de "muy maduro" y le agradece por la confianza que ha depositado en él.
El delantero se alista para ser titular en el partido de hoy ante el Xerez, a disputarse en el estadio Rico Pérez de Alicante a las 11: 30 a.m., hora de Panamá.
Blas sabe que su patria estará pendiente de su gloria y de la nueva leyenda que comenzará a escribir desde hoy, en el fútbol ibérico.