La celebración de los jugadores del Boca Juniors, que vencieron la noche miércoles al América colombiano por 2-0 en la ida de las semifinales de la Copa Libertadores, fue breve y discreta por aquello de que "no hay peor cosa en el fútbol que gasta a cuenta".
"La diferencia en el marcador no nos asegura nada", advirtió el entrenador Carlos Bianchi con la mesura que lo caracteriza y que también aflora en los momentos críticos, cuando en circunstancias como estas los resultados son adversos.
Para el técnico argentino la clave del partido jugado en "La Bombonera" ha sido que sus jugadores no hayan permitido que los caleños "pudieran expresarse futbolísticamente" sin renunciar a un ataque sostenido, que hayan marcado más de un gol y que el rival no anotara ninguno. Quienes le rodean aseguran que Bianchi no es pragmático, sino "un tipo simple", que "no gana ni pierde ningún partido antes de jugarlo".