Bolivia no aceptará presiones de Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico u otros delitos, dijo ayer el ministro de Gobierno, Walter Guiteras.
Formuló la advertencia luego que la embajada norteamericana expresó preocupación porque un tribunal anti-drogas absolvió al italiano Marco Marino Diodato y otros acusados de narcotráfico.
El gobierno "ve con preocupación que muchas veces la justicia adopta medidas que son contrarias a la ley y desalientan la lucha que lleva adelante el país contra el narcotráfico", dijo Guiteras.
Agregó que hubo casos en que narcotraficantes fueron detenidos infraganti con droga y sólo permanecieron algunos meses en la cárcel.
"No aceptamos las presiones norteamericanas, pero tampoco significa que Bolivia esté sometida a las mafias que pretenden establecer sus operaciones delictivas en el país", dijo.
En un comunicado, la embajada de Estados Unidos expresó ayer "la profunda preocupación del gobierno de Washington por la definición de la justicia sobre el caso Diodato".
Agregó que Estados Unidos "seguirá presionando a Bolivia para avanzar en las reformas judiciales con el fin de que se actúe con independencia y autoridad en el tratamiento de los crímenes relacionados con la droga".
Guiteras reconoció que la absolución de Diodato "ha dado lugar a un momento difícil en lo que a las relaciones con Estados Unidos se refiere, pero ello no quiere decir que cedamos a presiones externas".
"Podemos establecer mecanismos de coordinación y de trabajo con el gobierno estadounidense para mejorar el sistema judicial, pero no bajo presión, sino en forma consciente y soberana porque ése es el mejor camino para lograr una mejor administración de la Ley", dijo.
El gobierno apeló el martes el fallo, y reemplazó al responsable de la cárcel de Palmasola, coronel Jorge Gutiérrez, porque abrazó a Diodato tras conocerse el fallo.