"Jugar contra Uruguay no es fácil y nunca hay que darlo por vencido. Se nos complicó un poco, pero pudimos resolverlo", aclaró.
Según Borghi, Chile tiene un equipo "más diseñado para atacar que para defender" y que está "lejos de querer defenderse más. Prefiero empatar así, que ganar jugando mal".
"Quedé conforme con el rendimiento, porque se jugó bien y lo más rescatable es que se trató bien la pelota. El equipo no mostró desesperación", destacó.