El cerrador Keith Foulke se encargó de sacar el último out, retirando al colombiano Edgar Rentería con un roletazo al montículo. El estallido de júbilo de los Medias Rojas fue impresionante, amontonándose cerca de la raya de primera base.
Boston no ganaba el campeonato desde 1918, un año antes de transferir a un lanzador llamado Babe Ruth a los Yanquis de Nueva York. Sólo fracasos marcaron la historia de los Medias Rojas desde entonces, incluyendo algunos monumentales y que los convirtieron en sinónimos de la mala suerte en las mayores.
Una actuación magistral del abridor Derek Lowe, un jonrón solitario de Johnny Damon y un doblete de Trot Nixon productor de dos carreras conducieron a los Medias Rojas a la victoria.
Tras haber estado abajo 3-0 ante los Yanquis en la serie por el título de la Liga Americana, Boston fue como un locomotora imparable, al ganar todos sus siguientes ocho partidos, una racha de triunfos que viene a ser un récord para la postemporada.
Boston estuvo arriba en el marcador a lo largo de la serie y picó por delante en cada partido en la misma primera entrada, claros indicativos de su dominio. Los Medias Rojas ganaron los tres primeros juegos por 11-9, 6-2 y 4-1.
Lowe, ganador del séptimo juego de la serie frente a los Yanquis, volvió a tirar una joya, maniatando el ataque de los Cardenales. Retiró a 13 bateadores en forma consecutiva hasta que el colombiano Edgar Rentería le conectó un doble en el quinto. El derecho trabajó siete entradas sin tolerar carreras y espació tres hits. San Luis, cuya artillería fue la mejor de la Liga Nacional durante la temporada regular, se cavó su propia fosa al desplegar un ataque inoperante durante el clásico. La última barrida se había producido en 1999, cuando los Yanquis despacharon a los Bravos de Atlanta.
Salvo Larry Walker y el dominicano Albert Pujols, que rayaron alrededor de los .300, Scott Rolen y Jim Edmonds --los otros dos componentes de la temida columna ofensiva-- estuvieron apagados.
En un intento por reanimar el ataque, La Russa cambió la alineación, poniendo a Tony Womack de primero en el orden y a Rentería de sexto, además de colocar en la receptoría al puertorriqueño Yadier Molina por Mike Metheny.
Pero Boston, por cuarto partido seguido, se adelantó en el marcador en el primero, esta vez con un jonrón solitario de Johnny Damon por el central ante Jason Marquis, quien cargó con la derrota.
Las otras dos carreras vinieron en el tercero. El dominicano Manny Ramírez ligó sencillo con un out, y David Ortiz sonó doble al derecho. Jason Varitek conectó una rola directa al guante del primera base Pujols y éste enseguida tiró al plato para poner fuera a Ramírez. Un boleto gratis a Bill Mueller llenó las bases para Nixon, quien respondió con un doblete al central en cuenta de 3-0, remolcando a Ortiz y Varitek.
En 1903, 1912, 1915, 1916 y 1918 los Medias Rojas llegaron y vencieron. En 1946 volvieron a la palestra pero cayeron derrotados por los Cardenales, en siete juegos, igual que sucedió en 1967.
1975 fue la próxima cita de octubre para los Medias Rojas, pero una vez más fueron derrotados, esta vez por los Rojos de Cincinnati, 4-3.
En 1986, cuando acariciaban el primer título de Serie Mundial en 68 años, los Mets de Nueva York se encargaron de que se fueran de la Gran Manzana con un sabor amargo. El resultado, una vez más, 4-3 a favor de los neoyorquinos.
2004, Boston campeón, tras casi un siglo.