Tras muchos octubres de tristezas, los Medias Rojas vencieron 3-0 a los Cardenales de San Luis para barrer la Serie Mundial en cuatro juegos y darle a la ciudad su primer campeonato desde 1918.
Varios cientos de fanáticos recibieron a los jugadores en Fenway en una mañana de cielo despejado y fría.
Ellis Burks, un jugador de banca, fue el encargado de bajar el trofeo de campeón del autobús.
El pitcher dominicano Pedro Martínez, alzando el brazo en señal de victoria, saludó a la multitud desde su vehículo.
"Han esperada toda una vida por esto"", dijo el propietario del equipo John Henry. Todos los años diciéndose que este será el año"".
El jardinero central Johnny Damon dijo que los jugadores tuvieron un presentimiento de que finalmente conseguirían romper el maleficio. "Sabíamos que iba a lograr la victoria"", sostuvo.
A lo largo de la región de Nueva Inglaterra, que comprende los estados de Massachusetts, Rhode Island, Maine y Nueva Hampshire, la alegría de los fanáticos fue desbordantes, descorchando botellas de champán, abrazándose con extraños y saliendo a las calles en festejos que se prolongaron hasta al amanecer del jueves.
Docenas de miles se congregaron en Fenway para estar en el legendario estadio, sitio de un sinnúmero de fracasos de los Medias Rojas.
"No hay otra cosa que se le parezca"", dijo Eric Imhof, un fanático de 23 años. "Y estar con vida para poder celebrarlo porque uno no sabe si volverá a pasar"".
En la Plaza Kenmore, en el centro histórico de la ciudad, un individuo se arrodilló y en lágrimas gritó: "Gracias Dios mío"". En medio del júbilo popular, los dos diarios más importantes de la ciudad publicaron ediciones especiales. El Boston Globe duplicó su circulación a más de 850.000 ejemplares, con una llamada edición de la "victoria"", rotulada con el titular "Ahora sí!"". Para el Boston Herald el alivio fue expresado con la frase "AMEN!"".
El municipio de la ciudad anunció que se tiene previsto un desfile hoy. A diferencia de lo ocurrido cuando se derrotó a los Yanquis en la ronda anterior de los playoffs, esta vez no se produjeron incidentes graves.
Boston barrió en cuatro juegos a San Luis. El último equipo que había hecho esto fue Nueva York, ante Atlanta en 1999.
El dominicano Manny Ramírez fue el Jugador Más Valioso de la Serie Mundial. Por segundo año seguido un latino gana la distinción. En el 2003 fue Iván Rodríguez de los Marlins de Florida.
Por tercer año seguido, el equipo que gana el comodín se corona.