Bowen, quien registró 7,97 metros en salto de longitud, llegó ayer al terminal aéreo de Tocumen y fue recibido por una gran cantidad de periodistas y fanáticos del joven saltador.
El colonense recibió los aplausos del público y de su madre Angelina, quien lo fue a recibir.
"Estoy feliz... hubo mucha presión, pero se hizo un trabajo exitoso gracias a mi entrenador Florencio Aguilar", sostuvo el joven de solo 17 años, mientras sostenía en sus manos la medalla ganada en Barquisimeto, Venezuela.
El atleta dedicó este nuevo triunfo de su carrera a sus familiares y a su amigo personal Irving Saladino, quien explicó, debe estar muy feliz de esta victoria.
"Irving siempre me ha dado buenos consejos y estoy seguro que debe estar contento por este logro", añadió el atleta.
El colonense dijo que aunque en esta competencia hubo mucha presión ya se ha acostumbrado a trabajar bajo presión en sus competencias.
Agregó que le gustaría participar en el Centroamericano de Atletismo en la categoría mayor para ganar más experiencia y codearse con atletas de gran trayectoria a nivel regional.
Finalmente explicó que el cubano al que le ganó en Venezuela se le acercó y le deseó éxitos en su carrera.
Su madre Angelina Fernández dijo ayer a la llegada del atleta que está orgullosa de la actuación de Jamal en este evento en Venezuela, donde el pequeño cangurito se hizo de los mejores honores.