El boxeo profesional en Panamá se encuentra actualmente en una crisis y prueba de ello es que tenemos varios años sin tener al menos un campeón del mundo.
Sin embargo poco se aborda el boxeo aficionado, de donde surge el semillero que en un futuro subirán al profesionalismo.
Si en el boxeo profesional llueve, en el amateur no escampa, ya que el mismo está atravesando por uno de sus momentos más críticos, principalmente en el aspecto económico.
Para el señor Jesús Rosales, secretario de la Federación Panameña de Boxeo Aficionado (FEDEBOX), son varios factores los que han incidido en la decadencia del boxeo aficionado en Panamá.
Rosales explicó que uno de los factores es la falta de dirigentes, ya que como este trabajo no es remunerable económicamente, el mismo no es atractivo para las personas.
Indicó que ellos dictan cursos para forjar nuevos dirigentes, sin embargo a medida que transcurre el tiempo de su gestión dejan de hacerlo.
Agregó que esta situación también ocurre en las juntas directivas de las ligas provinciales e incluso en la federación, ya que al inicio son siete miembros que componen dichas agrupaciones deportivas y al final de la gestión quedan sólo tres con el trabajo.
Al respecto, el representante del corregimiento de Mateo Iturralde y ex boxeador, Héctor Carrasquilla, el problema en la dirigencia es que la misma se ha olvidado de las necesidades básicas de los púgiles.
Carrasquilla indicó que desde hace varios años la federación debe concentrar sus objetivos en promover el boxeo local, en vez de pensar en viajes al extranjero.
"Si la federación trabajara a nivel nacional, ya se hubiera logrado nuevamente tener una buena camada de boxeadores", señaló Carrasquilla.
Agregó que a la dirigencia le falta mayor iniciativa para conseguir fondos para sus actividades, ya que han dependido únicamente del apoyo del Estado y no han buscado otras alternativas.
Otra dificultad que confronta el boxeo amateur es la falta de gimnasios donde los boxeadores puedan practicar, así como también de entrenadores.
Al respecto, el federativo Jesús Rosales indicó que sólo cuentan con seis entrenadores a nivel nacional, los que no son suficientes para efectuar un buen trabajo.
Añadió igualmente que tienen escacez de implementos deportivos, los cuales son necsarios en cualquiera actividad deportiva.
El bajo nivel en los torneos nacionales de boxeo aficionado se ha puesto en evidencia en los últimos años, así lo dio a conocer el ex boxeador Héctor Carrasquilla.
Ahora los campeonatos nacionales han ido en descenso y prueba de ello es que algunas provincias envían púgiles que debutan en estos torneos, sin haber pasado por unas eliminatorias en sus provincias de origen, señaló Carrasquilla.
Para el secretario de la FEDEBOX, Jesús Rosales, la falta de atletas que tienen varias provincias, con excepción de Panamá, Chiriquí y Veraguas, es uno de los factores que ha incidido en este problema.
Rosales indicó que muchos atletas se alejan de este deporte porque no hay estímulo para ellos como son becas y trabajos colaterales. Debido a esta situación, hay personas que están detrás de los púgiles y se aprovechan, presionándolos a subir al profesionalismo, añadió el federado.
Indicó que la misión de la federación es forjar boxeadores que representen a Panamá, pero lo que sucede es que una vez el púgil cumple con los requisitos para escalar al profesionalismo, este quiere dar el salto.
Agregó que ya solicitaron una reunión con la Comisión de Boxeo Profesional de Panamá para tratar el tema.
Años atrás, el boxeo aficionado atravesó por execelentes momentos, formando buenos púgiles al profesionalismo que se convirtieron después en campeones mundiales.
Recuerda el ex boxeador Héctor Carrasquilla que anteriormente cuando los púgiles representaban a Panamá a eventos internacionales, se les daba un seguimiento y atención por parte de la federación.
Además se preocupaban por el rendimiento de los boxeadores, aspecto que ahora no es considerado.
Agregó que para ir a un campeonato nacional, el púgil tenía que participar en un torneo de corregimiento para clasificar y después competir en un provincial, para luchar por un cupo para representar a su provincia.