Impulsado por Keegan Bradley y Phil Mickelson, Estados Unidos ganó tres de los cuatro encuentros el sábado para ponerse en ventaja sobre Europa por 8-4.
``Les insisto a los muchachos que todavía no estamos ni a la mitad del torneo'', advirtió el capitán Davis Love III. ``Quedan muchos puntos en disputa, sigamos haciendo lo que hemos hecho hasta ahora. Y lo están haciendo, están jugando a lo grande''.
Es la mayor ventaja que Estados Unidos ha tenido después de tres sesiones desde que la Copa Ryder se expandió para incluir jugadores de Europa continental en 1979. Necesita 14½ puntos para ganar la copa.
Europa evitó la barrida por la mañana gracias a Ian Poulter y Justin Rose, que vencieron a Bubba Watson y Webb Simpson 1 arriba. Poulter tiene el mejor porcentaje de victorias en la Copa Ryder con una foja de 10-3-0, y no había manera que dejase que los estadounidenses le quitaran el punto.
``Fue clave'', dijo Poulter. El capitán ``nos puso en primer turno por un motivo, que era conseguir el punto''.
Al igual que el viernes, los estadounidenses fueron estimulados por Bradley, que salió a las canchas media hora antes de su horario de juego para incentivar al público. Una vez que lo logró, volvió al camarín.
Bradley y Mickelson las bujías norteamericanas
Es la mayor ventaja que Estados Unidos ha tenido después de tres sesiones desde que la Copa Ryder se expandió para incluir jugadores de Europa continental en 1979.