Brandon Jay Santiago, de padre puertorriqueño y madre panameña, nació en 1999 en San Juan, Puerto Rico, y su pasión por el baloncesto es natural ya que tanto boricuas como istmeños son amantes de este deporte olímpico.
Cuentan sus padres que Brandon, de 1,85 metros y 160 libras de peso, tiene total dominio de los idiomas inglés y español. Reconoce el valor del estudio diario, independientemente de si tiene o no tiene tareas asignadas. Comenzó a practicar de forma sistemática el baloncesto a la temprana edad de 3 ½ años en el Club de Baloncesto Bucaplaa en Puerto Rico.

Desde su niñez, Brandon mostró gran pasión por el baloncesto y los estudios, destacándose en torneos de baloncesto y siendo cuadro de honor en el colegio. Siempre ha jugado la posición de armador. Entre sus destrezas sobresale el espectacular dribleo con ambas manos, penetraciones al canasto y puntería a media y larga distancia. Su jugador favorito es Kyrie Irving, considera a Lebron James el jugador más completo actualmente en el mundo y a Michael Jordan el mejor jugador en la historia del baloncesto.
Brandon cuenta con ciertas características que siempre han impresionado a sus propios padres, maestros y compañeros en el baloncesto y en el colegio. En primer lugar, Brandon Jay mostró desde pequeño un deseo insaciable de ayudar a otros, despojándose de cosas que él mismo necesitaba, para dárselas a los demás. En segundo lugar, siempre ha sorprendido a todos en su entorno con su gran humildad y respeto a los demás. Por ejemplo, en la Liga Kiwanis 2015 ganó varios reconocimientos y trofeos, pero uno que le impactó grandemente fue el haber sido seleccionado como Jugador Valores del Año 2015.
En tercer lugar, tiene un enorme deseo de aprender tanto en el baloncesto como en el aspecto académico, prestando desmedida atención y respeto a aquellos que le enseñan a mejorar sus destrezas deportivas y académicas. "Siente una gran responsabilidad para consigo mismo en ser lo mejor que pueda llegar a ser, tanto en lo deportivo como en lo académico", destacan sus padres.
Este joven canastero ha destacado no solo en Panamá, sino también en Puerto Rico, por lo que no cabe duda que llegará a ser un triunfador gracias a su disciplina y talento.