El Supremo Tribunal Federal de Brasil concedió al ex general Lino Oviedo el derecho de permanecer en prisión domiciliar mientras se evalúa si extraditarlo o no a Paraguay, informó ayer el presidente del máximo organismo judicial, Marco Aurelio Mello de Farías.
El derecho fue solicitado el lunes por los abogados de Oviedo, en un documento en el que argumentan que Oviedo "no debería permanecer en una cárcel común porque el proceso de extradición se prolonga ya dos años y no tiene la mínima intención de fugarse, al contrario quiere acogerse al asilo político". Oviedo está detenido en una celda de un cuartel policial en Brasilia desde junio del 2000 tras ser detenido en Foz del Iguzú. Con anterioridad vivía en Argentina.
El abogado de Oviedo, Alberto Costa Porto, manifestó que el ex general permanecerá en Brasilia en la casa de un primo hermano, Roque Oliveira, un sólido comerciante.
El presidente del Supremo Tribunal ratificó que Oviedo "no deberá dejar Brasilia por ninguna circunstancia y (deberá) presentarse ante la policía y la justicia cuando sea requerido". Agregó que la prisión domiciliar de Oviedo fue autorizada debido a que "no existen antecedentes penales en su vida y que fue un alto oficial del ejército de Paraguay e inclusive ex candidato a la presidencia". El magistrado no cree que Oviedo se vaya a fugar de Brasil "porque tiene una orden de prisión de la Policía Internacional, además que quiere beneficiarse con el asilo político".
Oviedo gestiona ante el gobierno su asilo político porque se considera un "perseguido político". Acusó al actual gobierno paraguayo, encabezado por el presidente Luis Gonzáles Macchi, de haber puesto un precio a su captura, "vivo o muerto".
Oviedo es acusado de planear el asesinato del vicepresidente de Paraguay, Luis María Argaña, en marzo de 1999, y de la muerte de ocho estudiantes que protestaron en las calles por ese hecho. También fue acusado de ser el cabecilla de conspiraciones contra los gobiernos democráticos de Juan Carlos Wasmosy en 1996 y del actual mandatario, Gonzáles Macchi.
PREOCUPACION
El mandatario González Macchi se manifestó ayer preocupado por la prisión domiciliaria otorgada al ex general Oviedo. "Es un hombre peligroso que ya se escapó de la Argentina. Nosotros ya lo conocemos. Su mente es variable", agregó dando a entender que podría fugarse.