LA SELECCIÓN brasileña de fútbol fue más eficaz que la de Alemania en el momento de definir, y la venció ayer por 3-2 (2-2 en el primer tiempo), con dos goles del "Emperador" Adriano, para clasificar a la final de la Copa de las Confederaciones.
Los goles de la victoria brasileña fueron anotados por Adriano, de tiro libre a los 21 minutos, y Ronaldinho de penal a los 33, y nuevamente "El Emperador" anotó a los 76. Para Alemania lo hicieron Lukas Podolski a los 22 y Michael Ballack, de tiro penal en los descuentos de la primera parte (45+3).
Con este resultado, Brasil se clasificó para la final de la competición, en la que enfrentará al vencedor del partido entre Argentina y México, que juegan la otra semifinal hoy en Hannover.
En el arranque del partido Alemania mostró que estaba dispuesta a quitarle todos los espacios a Brasil y lo consiguió de manera notable, apoyado en una marca escalonada sobre Ronaldinho, Kaká y Adriano, y con ello dejó al equipo brasileño partido por la mitad, sin poder generar su fútbol. Para encontrar los pocos espacios libres en el terreno, Kaká y Ronaldinho fueron obligados a retroceder en el terreno, y muy rápidamente el pentacampeón mundial tenía como argumento casi exclusivo los largos pelotazos en busca de Robinho, demasiado aislado, o Adriano, demasiado marcado. Sin embargo, cuando mayor era la presión alemana, Brasil se encontró sorpresivamente con su mejor fúbol.