El brasileño Andre Brasil consiguió el récord mundial en 100 metros libres S10 (parálisis cerebral) al parar el marcador en 51:38 segundos en la vanguardista estructura del Cubo de Agua pequinés, donde su compatriota Phelipe Rodrigues se hizo con la plata con un tiempo de 54:22.
"Estoy muy contento, y es el resultado de trabajo duro. Los últimos paralímpicos estaba viéndolos por televisión y ahora estoy aquí, haciendo realidad mi sueño", declaró Brasil, de 24 años.
Después de lanzarse al agua con el mejor tiempo de reacción, 0:69, Brasil giró también el primero, con 24:63, y llegó al final "con mucho dolor, pero ganar es una combinación de euforia y todo lo demás".
En su segundo oro en estos Paralímpicos, Brasil explicó que se sumergió en el agua sin pensar si iba a ser el ganador. "En el agua no hay favoritos, pensé que todo el mundo podía ganar y que todos podían hacerlo mejor que yo, así que sólo pensé en nadar".
Su objetivo para lo que queda de Paralímpicos es "entrenar más y ganar más medallas de oro".
"Estoy muy contento. Esperaba un tercer lugar, pero finalmente he conseguido la plata", explicó a Rodríguez, de 18 años.