La selección de Brasil se impuso con claridad a Rusia por 3-1 y revalidó el título del Grand Prix Mundial de voleibol femenino, cuya fase final de la decimocuarta edición se disputó en Reggio Calabria.
El conjunto brasileño, que consigue su sexta corona, la tercera consecutiva, ganó con parciales de 25-20, 25-20, 23-25 y 25-17 en una hora y 42 minutos de juego.
Las pupilas de Jose Roberto Guimaraes ya se habían impuesto a Rusia en el grupo inicial de esta fase final por 3-0 y hasta el momento tan solo habían cedido un solo set, contra Japón.
Aunque las rusas trataron de revelarse al favoritismo de las brasileñas, estas encarrilaron el partido con un doble 25-20 en las dos primeras mangas.