La selección de Brasil presentó ayer sus cartas credenciales con vistas al Mundial de Alemania y goleó (4-0), sin despeinarse, a una combativa Nueva Zelanda, que nunca dio sensación de poner en peligro el triunfo abultado de los actuales campeones.
Ronaldo, en su 99 partido con la camiseta de Brasil, abrió el marcador al filo del medio tiempo con un disparo desde dentro del área, tras recibir un pase de Kaká. El resto de los goles fueron de Adriano, Kaká y Juninho.