El técnico de la selección brasileña de voleibol, Bernardo Rezende, se mostró ayer orgulloso de la "resistencia" que han demostrado sus jugadores a lo largo de los Juegos Olímpicos y que les llevó a cosechar la medalla de oro ante Italia en el emblemático pabellón Maracanazinho que vibró con cada punto de los suyos.
"Brasil sobrevivió y cuando la gente pensaba que no sobreviviríamos lo hicimos. El equipo superó las críticas y demostró su resistencia", señaló Rezende posterior a la final disputada ante Italia y que terminó con un 0-3 favorable a los anfitriones.
El técnico de 46 años quiso contestar con estas palabras a quienes pusieron en duda las posibilidades del equipo en un torneo en el que los locales no completaron una buena primera fase, lo que a punto estuvo de costarle la eliminación.
Rezende se mostró emocionado al hablar de la importancia de ganar el oro olímpico en casa, en un escenario tan importante para el voleibol brasileño.
"Ver a todos los aficionados celebrando el título alrededor... esa es la medalla, es la imagen con la que me quedo. La medalla es un metal", dijo el seleccionador, que describió los minutos posteriores al final del partido como "un momento único".
Sobre su futuro al frente de una selección a la que ha llevado a conquistar dos medallas de oro (Atenas 2004 y Río 2016) y dos de plata (Pekín 2008 y Londres 2012), el técnico dejó la puerta abierta.
Brasil venció a Italia con parciales de 22-25, 26-28 y 24-26, y logró añadir su sexta medalla a su palmarés.