No hay duda de que el baloncesto nacional sigue en la más profunda oscuridad. Ayer la selección nacional volvió a caer, ahora 90 por 65, frente a la poderosa escuadra de Brasil.
Los dirigidos por David Rosario llegaron decididos a hacer un gran partido, anotando tiros desde el perímetro y jugadas de penetración en la pintura, pero la gasolina se les fue acabando y los brasileños se pusieron serios y no nos dieron más libertades.
Al final del primer tiempo ya perdíamos por ventaja de siete puntos.
Arrancamos el segundo tiempo de la misma manera que el final de la primera parte. Los brasileños aprovecharon todas nuestras deficiencias en el campo de juego para anotar. Otra vez la falta de un armador se hace notoria, aunque Danilo Pinnock intenta hacer el trabajo, no consigue conducir el equipo.
Al final del segundo cuarto los brasileños ya habían ampliado la ventaja, poniéndola en una distancia de 16 puntos .
El tercer tiempo fue lo mismo de siempre, un equipo golpeado y sin ideas ante un verdugo vestido de verde y amarillo con sed de sangre, que ampliaba el abismo a cruzar por los panameños, a 24 unidades.
En el último periodo los panameños no reaccionaron ante un equipo de Brasil que se dedicó a practicar a tirar de tres puntos, para dejar la distancia en 25 puntos.
Destacados.
Por Panamá, destacaron Danilo Pinnock, quien aportó 20 puntos, y Jaime Lloreda, con 16 tantos. Por Brasil, brillaron Gillherme Giovannoni, con 17 puntos, y Agusto Lima, con 12 unidades.