La selección brasileña de fútbol playa se alzó con su tercer mundial consecutivo de la especialidad, tras imponerse por 5-3 a Italia en la gran final disputada en Marsella.
Ni el cambio de continente -los otros dos triunfos del cuadro brasileño se produjeron sobre la arena de las playas de Río de Jainero- acabó con el dominio de Brasil, que tuvo una final más plácida de lo esperada.
De hecho, el cuadro brasileño llegó a vencer por comienzos del tercer y último tiempo por un contundente 5-0, que tan sólo los postreros tantos de Palmacci, Pasquali y Maradona júnior lograron maquillar.