Las eliminatorias sudamericanas para el Mundial de fútbol del 2002 entran esta semana en la zona de las definiciones con Argentina clasificada y cinco países -Brasil, Paraguay, Ecuador, y Colombia- luchando por un lugar. Argentina, que es uno de los 10 países con un lugar asegurado en el primer mundial compartido, puede ser esta vez el verdugo de Brasil, al que una derrota lo dejaría muy mal acomodado en las posiciones. "Que estemos clasificados no quiere decir que vamos a distendernos", dijo a su llegada a Argentina el zaguero Roberto Ayala.
"Este partido lo estamos esperando. Queremos desquite del que perdimos en Brasil", coinciden todos los jugadores de la selección argentina que buscarán revancha del encuentro que perdieron (3-1) en Sao Paulo. El partido, a disputarse hoy miércoles en el estadio Monumental, será fundamental para un conjunto brasileño que tomó un poco de aire en la jornada anterior al vencer en Porto Alegre 2-0 a Paraguay, el escolta de Argentina en las posiciones.
Pero Brasil, que nunca faltó a una Copa del Mundo, está muy lejos de su histórico nivel y lo que es peor para sus pretensiones, del de Argentina. Once puntos separan a Brasil de Argentina en las posiciones, pero más que eso el equipo rioplatense cuenta con un alto nivel futbolístico que contrasta con las urgencias de los brasileños, que verían con mucho agrado sacar un punto contra su tradicional rival sudamericano.
Los padecimientos de Brasil hacen relamer a Paraguay, que desde la segunda colocación, tiene 26 unidades, espera firme el choque de hoy miércoles con Bolivia en Asunción. A pesar de la derrota ante Brasil, el conjunto de Paraguay tiene la ventaja de jugar como local, al enfrentar la pobre campaña de Bolivia. Los paraguayos con la fuerza de voluntad y el buen nivel de muchos de sus jugadores liderados por el guardameta José Luis Chilavert intentarán conquistar el triunfo.
Por su parte, Ecuador, bajo la orientación del entrenador colombiano Hernán "Bolillo"Gómez, asimiló la derrota ante uno de los mejores equipos argentinos de la historia que le quitó un invicto de local, y se muestra listo para luchar frente a su próximo rival Colombia. Ese partido a disputarse hoy miércoles en El Campín de Bogotá, será fundamental para Ecuador, aunque más significado tendrá para Colombia. El equipo colombiano del técnico Francisco "Pacho" Maturana, fue sorprendido por Perú en el mismo estadio donde semanas antes levantó por primera vez en su historia la Copa América que organizó en julio.
CAMBIAN FORMAS DE APOYO DE LOS HINCHAS ARGENTINOS
Gorros, banderas y cintas para la frente, son los elementos preferidos de los simpatizantes para acompañar a la selección argentina en cada una de sus presentaciones. Atrás quedaron los tiempos en que los seguidores ingresaban a los estadios con distintivos de su propia fabricación como banderas kilométricas, paraguas con los colores alusivos y en muchos casos con bombos para acompañar los ingeniosos cánticos de las hinchadas.
Los disturbios en el fútbol argentino de los últimos años, con muertos incluídos, provocados por los vándalos dentro y fuera de los estadios, obligó a las autoridades locales a exigir cambiar las costumbres de los hinchas. Así se prohibió el ingreso con botellas de gaseosas, bombas de estruendo, bengalas, bombos y platillos y todo elemento que pueda convertirse en un arma en caso de una pelea entre las parcialidades.
Las banderas con dimensiones gigantes que llegaban a cubrir toda una tribuna y le daban colorido al espectáculo, también fueron prohibidas porque eran utilizadas por los violentos para cubrirse de las cámaras de seguridad. De cara al partido de hoy entre Argentina y Brasil por las eliminatorias para el Mundial de Corea y Japón 2002, el diario deportivo Olé diseño una nueva estrategia para alentar a la selección con el emblema "El carnaval es celeste y blanco".
Las calles de Buenos Aires aparecieron esta semana con carteles de publicidad del diario que contienen bolsas de papel picado para ser utlilizadas cuando Argentina salte al campo de juego del estadio Monumental, donde la modalidad fue instaurada por los argentinos en el Mundial que organizó y ganó en 1978. En su edición para hoy miércoles, el día del partido, el diario será puesto a la venta con una banderita para que los simpatizantes no vayan a la cancha "con las manos vacías".
Una fábrica de golosinas, como lo hizo a lo largo de las eliminatorias, regalará glos blancos y celestes para acompañar la salida a la cancha del seleccionado argentino.