Gil De Ferrán ganó ayer las 500 Millas de Indianápolis, encabezando un 1-2-3 de los pilotos brasileños en la máxima prueba del automovilismo estadounidense.
De Ferrán malogró el intento de su compatriota Helio Castroneves, que buscaba convertirse en el primer piloto en la historia en ganar la carrera tres veces consecutivas.
La diferencia entre De Ferrán y Castroneves, compañeros en el equipo Penske, fue de apenas 0,299 segundos, el margen de victoria más estrecho en 87 carreras en Indianápolis. Tony Kanaan cruzó la meta tercero, a 1,2475 segundos.
De Ferrán, quien se lesionó de gravedad al sufrir una colisión el 23 de marzo en Phoenix, rebasó a Castroneves y tomó la delantera aprovechando una reinicio de la carrera en la vuelta 170 de las 200 en la pista del Indianapolis Motor Speedway.
Tras cruzar la meta, De Ferrán no ocultó su alegría y se llevó las manos a su casco protector, dando muestras visibles de dolor debido a la lesión en la espalda sufrida en marzo y que todavía lo aqueja.
Momentos después, De Ferrán cumplió con la tradicional celebración de beber de un jarro de leche, dejando chorrear un sorbo por su mentón. Me encanta la leche’’, declaró. Maravilloso’’.
La victoria fue la tercera en fila para el propietario del equipo, Roger Penske, que ahora suma 13.
Castroneves arrancó en la pole position, mientras que De Ferrán partió décimo entre los 33 bólidos inscritos. El resto de la carrera fue un pulso entre ambos pilotos de Penske, acomodando posiciones, para un cierre electrizante y que revirtió el orden de llegada de hace dos años, cuando Castroneves fue el ganador.
El domingo, Castroneves rebasó a Tomas Scheckter al salir de los pits en la vuelta 129, luego que se desplegase una bandera amarilla.
De Ferrán aprovechó el reninicio de la carrera en la 134 para dejar atrás Scheckter, poniendo a los Penske 1-2.
Ambos fueron a los pits por última vez en la vuelta 166 y recuperaron la punta cuando los demás líderes hicieron su parada final de abastecimiento.
Hubo un nuevo percance en la vuelta 195, provocando otro reinicio, en el que De Ferrán logró adelantarse y prácticamente selló su victoria.
Me siento decepcionado, pero Gil se lo merece’’, declaró Castroneves.
Los dos brasileños treparon la cerca en la línea de meta tras la carrera, una costumbre que introdujo Castroneves al ganar en las dos pruebas previas.
De Ferran estuvo al frente de la carrera sólo en las últimas 31 vueltas. Su velocidad promedio fue de 251,51 kilómetros por hora en una carrera que duró 3 horas, 11 minutos y 56,99 segundos.
Kanaan, del nuevo equipo formado por el piloto Michael Andretti, superó a Scheckter, quien estuvo al frente durante 63 giros. El novato japonés Tora Takagi fue quinto, a dos segundos del ganador.
La carrera fue la primera para las 500 Millas con motores Toyota, Honda y Chevrolet, según lo estipulado por la Indy Racing League.
Pero la prueba se caracterizó por un seguidilla de percances mecánicos y colisiones. Buddy Lazier, Sam Hornish, Jimmy Vasser, Robbie Buhl, Billy Boat, Sarah Fisher (la única mujer en competencia) y el brasileño Felipe Giaffone estuvieron entre los pilotos que tuvieron que abandonar.
Honda ganó el duelo de los motores, llevando a De Ferrán a la victoria. Es la primera victoria del fabricante japonés en Indianápolis.
Brasileños dueños de las 500 de Indianápolis
De Ferrán impidió que Helio Castroneves ganara por tercera vez consecutiva.