El colorido empezó a apoderarse de las calles de Lima, Perú. Los hinchas de los equipos participantes empezaron a llegar.
El suizo Josep Blatter, presidente de la FIFA, asistirá el próximo 25 de julio a la clausura de la Copa América que se disputa desde ayer en Perú, informó a EFE el comité organizador del torneo.
Blatter, que ya estuvo presente en 2001 en la Copa América de Colombia, que ganó la selección de ese país, ha confirmado su presencia en Lima para la disputa de la final y clausura del torneo, en el Estadio Nacional de la capital peruana.
"Ecuador está capacitado para dar la sorpresa y llevarse el título de campeón de la Copa América de Perú", aseguró ayer el defensa Néicer Reasco, quien dijo que la clave del éxito será que el equipo "no traicione su juego".
La selección chilena de fútbol llegó ayer a la ciudad peruana de Arequipa donde participará a partir de mañana dentro del grupo C de la Copa América.
La plantilla chilena, encabezada por el técnico Juvenal Olnmos, fue trasladada del aeropuerto en un autobús que salió directamente desde la pista de aterrizaje hasta el hotel "Le Maison de Lis", donde se alojarán.
A pesar del temperamento que exhibe en la cancha, el experimentado zaguero paraguayo Carlos "Colorado" Gamarra sucumbió al embrujo de Misti, un volcán que domina la geografía de Arequipa (sur), conocida también como la Ciudad Blanca.
Gamarra descubrió la montaña mientras entrenaba y luego se enteró de que era un volcán inactivo.
Una gran expectativa ha generado la disputa del grupo B de la Copa América en la ciudad peruana de Chiclayo, donde ya no quedan boletos para las jornadas de hoy y el sábado.
Fuentes de la organización dijeron a EFE que sólo quedan entradas para el partido de los cuartos de final que se jugará el día 17 en esta ciudad, a 780 kilómetros al norte de Lima.
Carlos Salvador Bilardo y. César Luis Menotti llegaron a Chiclayo en el mismo avión y se alojan a menos de 200 metros uno del otro.
Pero ni se miran y ni se hablan, y ninguno que los conozca de cerca podría decir que alguna vez se amigarán. Bilardo y Menotti llevan casi tres décadas enemistados y sin el más mínimo atisbo de reconciliación.