Las clavadistas mexicanas Paola Espinoza y Tatiana Ortiz amarraron medalla de bronce ayer en la última ronda después de levantarse de un mal comienzo en la plataforma sincronizada de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008.
Las mexicanas tuvieron un arranque complicado por fallas en la ejecución de sus primeros dos saltos y cayeron al último lugar entre los ocho países participantes, porque recibieron la peor calificación en dos ocasiones, 48,60 unidades.
"Estaban nerviosas y eso les afectó en los dos primeros clavados", declaró la entrenadora de Paola y Tatiana, la china Ma Jin.
Paola y Tatiana se levantaron en los saltos de ejecución libre y remontaron posiciones, aunque fue hasta el último salto cuando se definió su lugar en el podio.
Su tercer salto, tres vueltas y media adentro con 3,2 grados de dificultad, mandó a la dupla del octavo al tercer sitio.