El atacante Roberto "Bombardero" Brown se reincorporó ayer a las prácticas del seleccionado nacional de fútbol, que se prepara para el crucial partido contra Honduras, en el estadio Rommel Fernández el próximo 2 de abril.
El elenco panameño, a las órdenes del técnico uruguayo Miguel Mansilla, reanudó sus entrenamientos ayer en el Agustín "Muquita" Sánchez de La Chorrera, tras vencer 2-0 a Nicaragua en su debut en el grupo B del área centroamericana. Brown había sido apartado del onceno mayor por unas declaraciones suyas hechas a medios informativos en Honduras y ratificadas en Panamá, acusando a la actual dirigencia de mala paga.
La Comisión Normalizadora, que preside el ingeniero Juan Urriola, decidió separar a Brown del equipo mayor, pero el alejamiento duró hasta que el propio jugador se apersonó a las oficinas de la Federación Panameña de Fútbol el viernes para limar asperezas.
"Siempre ha sido convocado, sólo que la dirigencia había tomado una decisión al respecto", dijo ayer Mansilla.
Mansilla tiene un doble "rompecabeza": descifrar la fórmula para vencer a la favorita Honduras y encontrar el reemplazo de Reinaldo Lewis, defensa central colonense expulsado ante los "nicas".
El estratega sudamericano se debate entre Ubaldo Guardia, Ramón Kenión y Rolando Palma, para ocupar el puesto de Lewis.
"Todavía no he tomado una decisión. Tengo 13 días para hacerlo, Hay jugadores que pueden hacerlo", comentó Mansilla, quien no quiso revelar el esquema táctico que utilizará para enfrentar a los catrachos.
Mansilla aún no define si mantendrá el 3-5-2 que tanto éxito le dio contra Nicaragua, o cambia al tradicional 4-4-2, el mismo esquema que sirve de plataforma funcional al Tauro FC. "Si respondo ahora mismo le daría un aviso a Honduras", consideró.
La última línea se mostró vulnerable ante los pinoleros, por lo que Mansilla hará ciertos ajustes tácticos, sin cambiar a ninguno de los hombres de la zaga, con excepción de Lewis.
El uruguayo admitió que el problema "no fue de los hombres", sino de "distracción, exceso de confianza y el mal uso del fuera de juego" contra los pinoleros. Empero, "tenemos correctivos para eso", agregó.
Mansilla enumeró ayer una serie de ventajas competitivas que tendrá que explotar el once local, si quiere lograr un resultado favorable contra los hondureños.
Mencionó el terreno de la cancha del Rommel y el tan sonado jugador número 12, el público panameño, como las ventajas que ofrece ser local ante un equipo considerado el favorito del grupo B.
A pesar que Honduras viene de disputar un encuentro contra la selección de Chile, Mansilla inculcará a sus pupilos la idea de que "sí podemos vencerlos". "Sí tenemos con qué hacerlo", valoró.