El escolta Kobe Bryant y Los Angeles Lakers no pudieron elegir mejor lugar para reivindicar su condición de súper estrella y tricampeones de liga, respectivamente, que el Madison Square Garden y la jornada con la que se cerró la primera parte de la temporada.
Las acciones de Bryant, logró 46 puntos, incluidos 40 en los tres primeros cuartos del partido, permitió a los Lakers derrotar 114-109 a los Knicks de New York, que en el cuarto periodo les dieron a los tricampeones una lección de juego de equipo con un parcial de 42-17, pero no fue suficiente para evitar la derrota.
Los Knicks jugaron 12 minutos perfectos, pero los Lakers tuvieron a Bryant imparable y a Shaquille O"Neal, como el pívot más dominador de la liga que anotó 33 puntos. El triunfo fue el quinto consecutivo para los tricampeones de liga que tuvieron por primera vez marca ganadora en lo que va de temporada 24-23 y confirmaron que vuelven a ser aspirantes al cuarto título consecutivo de liga.
Bryant confirmó que es el jugador más en forma actualmente en la NBA al conseguir 17 de 27 tiros campo, incluidos 4 de 4 triples, 8 de 11 de personal, capturó seis rebotes, dio tres asistencias, recuperó dos balones y puso un tapón. día al máximo. O"Neal fue el apoyo perfecto para Bryant al lograr 11 canastas de 19 tiros de campo y 11 de 15 desde la línea de personal, con siete rebotes, siete asistencias y dos tapones. Robert Horry fue el factor sorpresa que necesitaban los Lakers.