El partido inaugural de la nueva temporada para los Bulls de Chicago, en su campo del United Center, se iba a convertir en una auténtica exhibición de juego completo de equipo que les permitió ganar, por paliza de 104-64, ante los Grizzlies de Memphis.
El partido no tuvo más historia que ver como los Bulls, con el ala-pívot Carlos Boozer de líder en su juego bajo los aros, desde el inicio mostraron una gran superioridad, ante un rival que llegó al United Center carente de ideas, sin fuerza física y concentración.
Ante este tipo de facilidades, los Bulls, que disputaron cuatro partidos (3-1) por tierra californianas antes de jugar en su campo, tuvieron a Boozer como el líder que les aportó un doble-doble de 17 puntos y 11 rebotes.
El base estrella de los Bulls, Derrick Rose, no tuvo su mejor comienzo de partido, pero poco a poco fue entrando en acción y al final consiguió 16 puntos, seis asistencias, dos recuperaciones de balón y dos tapones para ser el segundo máximo encestador del equipo, que tuvo a cuatro jugadores que alcanzaron los dobles dígitos.
El escolta Ronnie Brewer, que salió en el puesto de titular del veterano Richard Hamilton, lesionado en la ingle, realizó una buena labor al conseguir 17 puntos y compartir con Boozer el liderato encestador de los Bulls (4-1).
El buen rendimiento de Boozer iba a ser clave para que los Bulls, desde el inicio del partido, estuviesen siempre en control del juego y el marcador, para no tener problemas el resto del camino. El dominio de los Bulls fue completo al conseguir 55 rebotes por 40 de los Grizzlies y lograron un 46% de acierto en los tiros de campo.
Los fanáticos que llenaron el United Center, ante la superioridad de los Bulls, pedían al alero reserva Brian Scalabrine.