Una organización humanitaria guatemalteca comenzará mañana exhumaciones para buscar los restos de más de 200 campesinos que fueron asesinados en la década de los ochenta en el norte del país, se informó ayer, lunes.
La diligencia judicial es promovida por el grupo de Familiares de Detenidos-desaparecidos de Guatemala (FAMDEGUA) y los antropólogos comenzarán el trabajo en la jurisdicción de San Juan Cotzal, en el departamento noroccidental de Quiché.
En esa región se halló un cementerio clandestino en el que se presume hay nueve osamentas, explicó un dirigentes de esa organización.
El próximo 24 de febrero, las exhumaciones se trasladarán hacia Rabinal, en el departamento norteño de Baja Verapaz, en donde existe un pozo con al menos 100 osamentas de campesinos asesinados durante el pasado conflicto armado, añadió Otto Villanueva, dirigente de FAMDEGUA.
Según el activista, luego los antropólogos viajarán hacia la aldea Las Tinajas, en Panzós, en el departamento norteño de Alta Verapaz donde fueron localizadas tres fosas comunes en las que se presume existen otras 100 osamentas humanas.
Durante los 36 años de guerra civil no declarada que terminó en diciembre de 1996, se registraron 669 casos de masacres, según la Comisión del Esclarecimiento Histórico (CEG), que investigó las graves violaciones a los derechos humanos en este país centroamericano.
Del total, 626 matanzas fueron atribuidas al Ejército, 32 a la guerrilla y el resto a grupos no identificados.