Deportes

‘Buscando América’, en el recuerdo

El disco sonó cientos de veces hasta grabar con fuego las letras de todas las canciones que pasados ya 28 años siguen rescatándome en la distancia que me separa de Panamá.


Pedro Crenes Castro (Especial) / PANAMA AMERICA

“1984” no es solo el título de la brillante novela de George Orwell que nos vaticinó un “Gran hermano” que casi se está cumpliendo (tecleen su nombre en cualquier buscador o miren en su perfil de Facebook: hay una biografía suya, le localizan allí donde se encuentre y hasta las fotos revelan las coordenadas de donde se tomaron ¡qué miedo!). Ni es solo el año del gran Carl Lewis, “El hijo del viento”, que nos llevó a todos los pela’os de mi barrio a correr de un lado para otro tratando de alcanzarle. Fue el año en que España perdió contra Estados Unidos la final olímpica de básquet en Los Ángeles y también el año en el que mi querido Ernesto Sábato fue galardonado con el Premio Cervantes. Pero sobre todo, para mí, fue el año en el que se publicó uno de los grandes álbumes de salsa de la historia: “Buscando América”.

Rubén Blades, “puerta de la salsa y de la libertad” (Pedro Altamiranda dixit ) trajo una salsa de contenido social y llena de compromiso. “Desapariciones” o “Buscando América” son temas que arriman al corazón sentimientos de pertenencia y dolor común en este continente nuestro.

Recuerdo haberlo comprado en la discoteca El Puente con mi mamá y mi hermano. El disco sonó cientos de veces hasta grabar con fuego las letras de todas las canciones que pasados ya 28 años siguen rescatándome en la distancia que me separa de Panamá. Recuerdo, a piedra y lodo, que el tema “Decisiones” fue censurado en Panamá por la frase “a ver si la regla viene”. ¡Qué tiempos! para no volver a ellos nunca más.

Un querido amigo mío, el escritor venezolano Juan Carlos Chirinos (al que tienen que leer) me dijo que la frase que más le conmueve de “El padre Antonio y el monaguillo Andrés” es aquella que dice: “Andrés se murió a su lado sin conocer a Pelé”: fíjense lo que evoca el arte, los sueños rotos, la tristeza por verlos en el suelo sin vida y sin solución de continuidad.

Otro amigo mío, el también escritor y periodista Doménico Chiappe, me contó la historia de los “Caminos verdes” que yo no conocía y me sacó de un error de años. Siempre creí que “Todos vuelven” era de Rubén Blades, la letra. “Es un bolero peruano”, me dijo. Tenía que ser de él, claro, me decía esos años de no saber, y ya lejos de Panamá y sin internet hace años, nunca comprobé la autoría de la letra hasta esa conversación fortuita con mi amigo. “La vida te da sorpresas…”.

Estuve en un concierto de Rubén Blades en Madrid con mi mujer, Marga Collazo. Era nuestra primera vez con el artista y no defraudó. Cantó de todo: “Amor y control”, “Las calles”, “Buscando guayaba”, “Pedro Navaja” y para terminar de hacer mágica aquella noche cantó “Todos vuelven”. Llegados a ese punto, las emociones estaban regadas por todas partes. Fue increíble.

Un disco imprescindible de uno de los grandes artistas que ha parido Panamá. Un tipo que allí donde va confiesa su debilidad por el terruño y que desea lo mejor para nuestra gente. Un panameño indiscutible, un artista del que dicen dijo García Márquez que habría querido escribir “Pedro Navaja”. Ahí queda ese piropo.

No me meto en su gestión política, por lo menos, ahora no. Esos son otros quinientos pesos. Pero qué duda cabe que “Buscando América” es uno de esos discos que uno siempre recuerda y que contiene temas que ya son historia viva de la cultura, himnos para no olvidar lo que nos pasó.


fecha edicion
old id
870367
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América