Los partidos Nacional-Estudiantes y Gremio-Cruzeiro definirán esta semana a los finalistas de la quincuagésima edición de la Copa Libertadores de América, cuyo campeón disputará el próximo Mundial de Clubes de la FIFA en Emiratos Árabes Unidos.
Del compromiso de vuelta de las semifinales entre el Gremio y el Cruzeiro saldrá un finalista brasileño que, al igual que el Estudiantes argentino y el Nacional uruguayo, ya obtuvo el trofeo continental.
El ganador de la Libertadores representará a la Conmebol en el Mundial de Clubes que se celebrará en diciembre en Abu Dhabi, con la participación del Barcelona, campeón de Europa; el Atlante mexicano, titular de la Concacaf; el Auckland City, de Oceanía, y equipos de otras Confederaciones y Emiratos Árabes Unidos.
Por la remontada.
Nacional de Montevideo buscará ajustar las cuentas cuando reciba el próximo miércoles en el Estadio Centenario al Estudiantes, que la semana pasada le derrotó por 1-0, en La Plata, en un partido que la formación tricolor uruguaya disputó bajo protesta tras la incorporación por el equipo argentino del defensor Rolando Schiavi.
El entrenador del Nacional, Gerardo Pelusso, dijo que la llegada de Schiavi, cedido por el Newells Old Boys argentino sólo para la Libertadores, representa una falta de juego limpio por parte del conjunto de La Plata, que se impuso en la ida con un gol de Diego Galván y ha perdido por lesión a varios jugadores, entre ellos los defensores titulares Marcos Angeleri y Agustín Alayes.
A la brasileña.
En la otra semifinal, que se disputará este jueves en Porto Alegre, el Gremio, bajo la conducción de Paulo Autuori, llegará al partido con la necesidad de remontar el 3-1 que el Cruzeiro le propinó la semana pasada en Belo Horizonte, donde, además, el conjunto gaucho perdió el invicto que ostentaba en la competición.
Cruzeiro, dirigido por Adilson Batista, se impuso el 24 de junio con goles de Wellington Paulista, Wágner y Fabinho, tres de sus figuras en la presente campaña.
Gremio y Cruzeiro se verán las caras después de una controversia que estalló el miércoles pasado, cuando el centrocampista brasileño Elicarlos, del conjunto de Belo Horizonte, demandó ante la Policía al delantero argentino Maxi López, de la formación de Porto Alegre, por supuesto racismo.
Elicarlos aseguró que López se refirió a él como un macaco, expresión que los brasileños consideran despectiva y en ese país se asocia con los monos, y configura el delito de injuria calificada por motivos raciales.
López negó haber ofendido al brasileño.