Nunca le digas a nadie: «Te amaré toda la vida» si no estás dispuesto a morir en los siguientes veinte minutos.
Vaya cinismo el mío. En realidad no soy así. Creo en el amor. Lo que pasa es que palabras como "siempre", o "para toda la vida", suenan muy largas, muy comprometedoras. Creo en el amor intenso y real, que no admite compromiso sino querencia, y por eso será bueno? mientras dure.
La sensación del amor efímero y fugaz, me quedó desde niño por una película de David Niven (Escalera al cielo) en la que su avión, un bombardero de la Segunda Guerra Mundial, se estrella y sus tripulantes mueren, incluyéndolo. Pero había tanta niebla que el encargado de recoger su espíritu no lo pudo contactar y continuó vivo. Llegó a un pueblo en el que conoció a una chica hermosa y se enamoran. Cuando celebran el compromiso matrimonial, el enviado del más allá irrumpe en el salón. Todos quedan estáticos al congelarse el tiempo. Habla con David tratando de que acepte la idea de su muerte. El enamorado clama que el cielo cometió un error y deben dejarlo vivir. Le hacen un juicio y queda vivo para amar. Aparte la historia interesante, lo que me impresionó fue una frase del mensajero celestial replicando al amor que defiende el aviador: «Love, love, love, but my friend, what is love?... a feeling of a moment». Me pegó con tubo la frase. La repetí tanto que terminé por creer que era infalible.
Pero no lo es.
Creo que el amor es mucho más que la sensación del momento, más que las ganas de? , más que promesas, planes, juramentos; saliva que va, saliva que viene; arrullos, canciones, sábanas extendidas; suspiros, estremecimientos; friíto en el estómago (mejor que mariposas); mensajes, fotos guardadas; una sociedad, ecos de una discusión, una flor, lágrimas, sobre todo risas; más que sexo? y sexo.
Amor es complicidad: ¿para qué la soledad sino para gozar de tu presencia?
El amor es la mejor razón del amanecer. Es recostarse en las nalgas de la vida y acariciar las mejillas del tiempo.
Me gusta la metáfora de la serpiente: "Conocerán el amor y serán como dioses". (No cito al pie de la letra). Lo acepten o no los religiosos, los ateos, los científicos, el rey o el mendigo, el amor, bueno o malo, es la más dulce de las esencias del mundo.
*Verso de Geoffrey Chauser